sábado, 23 de abril de 2011

¿Usted no tiene prisa?

En las famosas Autobahn de Alemania no hay un límite a la velocidad máxima. Los aviones Concorde, que salían de París a las 9 de la mañana y llegaban a Nueva York a las 8 de la mañana del mismo día, hacian viajes normalmente a una velocidad por arriba del Match 2, es decir, a mas de 2100 km/hr. El tren bala que une Tokio con Hachinoe supera los 270 km/hr.
Y si le parece que esos tipos van demasiado rápido le comentare que Usted (si, Usted) que esta ahí con mirada flemática y displicente, parado y medio encorvado, y con las manos metidas en los bolsillos, sobre esta bola deforme que es el planeta tierra, podría estar rotando a una velocidad de 1700 km/hr y viajando alrededor del sol a una velocidad de 106,000 km/hr sin siquiera despeinarse. Vamos, para que se dé una idea de lo escalofriante de esa velocidad, en lo que Usted se anuda los zapatos, yo voy de Tijuana a Tapachula y regreso.
Luego entonces, si Usted se despierta a las 8, se despereza, se baña, y empieza a dar golpe a las 9 y media, sin lugar a dudas va bastante lento. pero no se preocupe, que esto de vivir amigo mio, se vuelve en veces una cuestion de resistencia que no de velocidad. Sin embargo, una cuestión es la que ocupa este espacio y es en el sentido de pedirle a Usted, solitario y aburrido lector, hacer un ejercicio honesto de introspección y preguntarse si esta viviendo como quiere vivir. Si es asi le felicito, porque muy poca es la gente hoy día que lo hace a costa de lo que sea. Si no es asi, le sugiero tomar prisa en volver su vida como a Usted le gustaria que fuera.
Resuelva, acomode, convierta y adecue, haga lo que deba hacer, a la velocidad que guste y pueda, pero no deje de avanzar hacia la vida que le gustaría tener, porque le diré un secreto: Nadie, absolutamente nadie, tiene el tiempo de vida comprado. De modo tal que Usted y yo podemos irnos hoy o mañana, a la menor provocación y de las maneras mas inverosímiles. Es por ello que mas vale vivir bien. Vivir.... bueno, como a usted le guste, pero a gusto. Sin piedras en los zapatos. Con una sonrisa, no en los labios, con una sonrisa en el Corazón.


Sea Usted Profesional.

Sea Usted Profesional en lo que haga: sea ético, sincero y comprometido. Supérese, invierta tiempo, dinero y esfuerzo y No espere los frutos de esa siembra: Suba al árbol de su propia vida a cortarlos.
Caray, por más que un servidor hace memoría e investiga, no encuentro en qué momento nos hemos vuelto tan perezosos que preferimos tirar al suelo una semilla  y esperar a que la lluvia nos devuelva una mazorca, a trabajar en serio por un Souffle de Elote.
Mire Usted: no es esta una crítica hacia los sistemas de trabajo de alguno de los eslabones de la cadena productiva, o bueno, si, pero una crítica constructiva, y no hacia uno sino hacia todos. ¿Por qué? bien, porque le diré mi estimado y único lector, que en este mundo hay dos maneras altamente efectivas para No progresar:
1.- No hacer lo necesario.
2.- Solo hacer lo necesario.
Todos, absolutamente todos, dependemos de las maneras mas primarias, de recursos renovables y recursos no renovables, y aunque el tratamiento que deberia darseles al uso de ambos deberia ser diferente, resulta que les tratamos por igual. Igual de despectivos con ambos. Como si los renovables se renovaran solos y como si los No renovables también. La política energética del ser humano (de ningún gobierno en específico sino de todos) ha sido por años el tomar recursos de la naturaleza sin devolverselos hasta que se acaben. Y en algunos casos se han acabado. Es, digamos, no política, sino naturaleza humana: como una especie de visión parásita de los recursos.
Pero bueno, al punto, esta no es una disertación de esa parte de la Historia Universal porque no terminariamos. Es mas bien el punto de partida de una reflexión acerca del conformismo en el que estamos sumidos la mayoría de las personas que nos dedicamos a Algo.
No nos profesionalizamos. No buscamos convertir en mayores beneficios aquella actividad que desarrollamos, basados en la especialización de nuestras actividades, desde el punto de vista técnico, de atención y servicio, ético y humano. Nos dedicamos a lo que nos dedicamos y punto. Rara es la ocasión en que nos ponemos a reflexionar (llegando a algun resultado tangible, porrrr supuesto) acerca de qué tanto nos dedicamos a aquello a lo que nos dedicamos. O dicho en el sentido coloquial y campirano de mi pueblo: De tanto esfuerzo en cortar el Árbol, no nos da tiempo de detenernos a afilar el hacha. ¿Curioso no? pues asi estamos. nos pasamos horas haciendo aquello que nos da para vivir sin invertir un pequeño porcentaje efectivo de ese tiempo en buscar la manera de mejorar nuestra forma de hacerlo.
Je je. Es contrario al camino de la inteligencia humana pero asi es. Somos por naturaleza flojos de mente.
El caso es que... la intención hoy, es invitarle a Usted a ser mejor en lo que hace. A hacerlo mejor. Busque la manera, le aseguro que encontrará no una, sino varias formas. Póngalas en práctica y deshagase de su competencia, sea mejor en aquello a lo que se dedica y verá que el primero de muchos beneficios que ello le traerá es la satisfacción personal.
Tenga Buen día.

¿Qué tipo de ciudadano es Usted? (Parte VII)

La Libertad de Tránsito. ¿La conoce Usted? Ja. ¿Ni idea verdad? ahi le va un fragmento de nuestra tan violada constitución de 1917, que en su articulo 11 dice que "Todo hombre tiene derecho para entrar en la República, salir de ella, viajar por su territorio y mudar de residencia sin necesidad de carta de seguridad, pasaporte, salvoconducto, u otros requisitos semejantes...". Bueno, con conocimientos (Es decir, sin tanta ignorancia) la vida se percibe en ocasiones de manera distinta. De tal manera que tenemos libertad para andar por aqui y por alla, para pararnos frente a un poli y mirarle hasta hacerle un agujero con la mirada, para acudir a las dependencias públicas sin que nadie nos impida el acceso, por el simple hecho de ser ciudadanos. Para transitar por calles banquetas y camellones sin que nadie le moleste, y para denunciar a quien los bloquea o los aparta, porque son ESPACIOS PÚBLICOS.
Este concepto, estimado lector: Público, es posible que no nos quede aun medianamente definido, porque es un concepto de los llamados "conceptos comodín", es decir, lo utilizamos cuando nos conviene y de la forma que nos convenga, sin atender a su intrínseca naturaleza comunal. Es decir, algo es público cuando hay que usarle u obtener usufructo de ello, pero deja de ser público cuando hay que mantenerle, entonces se vuelve privada propiedad de un ente cada vez más lejano al que llamamos gobierno, y del que somos mayormente enemigos que no aliados. Luego entonces  la cosa, estimado Amigo, se torna un tanto dispareja, con beneficio para nadie y perjuicio para todos. Tenemos, que no Mantenemos, y diría el Abuelo, que cuando las cosas se tienen y no se mantienen se van derechito a la Ch..&;(/&;%$#".
Sería interesante realizar por algun momento el ejercicio de hacernos responsables Usted y Yo de alguna parte de este viejo Planeta, para ver que tanto nos cuesta vivir en el sitio en el que vivimos. Pero No, no crea que le estoy solicitando hacerse miembro activo de alguna fundación de esas que protegen los espacios de selva que quedan en Groenlandia, volverse Kamikaze de Greenpeace,o cosas por el estilo...No. Me refiero a Su espacio, al que ya tiene y que no mantiene: Hágase responsable de El y ayudenos a todos los demás por lo menos teniendo Usted una bonita fachada, un césped cortado, banquetas limpias y limpiando la popó de su perro. Con eso, es posible que no logre Usted mejorar un ápice del vecindario, pero tenga por seguro que se pasará mejores días y hasta es posible que logre que uno que otro indeciso se anime y recuerde que la Educación es aquello que a veces ni siquiera sabíamos que Ya sabíamos.
Tenga Usted un excelente sábado.

jueves, 14 de abril de 2011

El Olvido

El Olvido, enfermedad que padecemos todos los Olvidados, es un padecimiento como cualquier otro, en el que, si no se atiende o controla jamás, uno termina muriendo irremisiblemente.

Con el corazón roto.

Con el corazón roto es complicado pensar. La carcaza de músculo que, cual cortina de acero, recubre los sentimientos, se fisura de manera tal que hasta el aire que le penetra produce dolor. Y el dolor, estimado lector, es de las cosas mas inhumanas que existen, porque nos quita la dignidad, nos doblega y nos hace agachar la cabeza. Y con la cabeza baja es imposible, por supuesto, siquiera mirar hacia adelante.
Hay fugas de lo que dentro contiene: sentimientos, recuerdos y pensamientos se proyectan hacia afuera: los buenos, dejándonos vacios de alegría, los malos, contaminando el entorno.
Con un daño tan al centro del Ser Mismo no se piensa con claridad, no se razona, no se respira con suficiencia. Con el motor en paro nada fluye. Cualquiera cosa que se mueve es producto de la inercia, del por qué no, de la desidia misma, del hastío, de la melancolía. Se magnifican las tristezas, se agrandan las ausencias porque una vez que la motivación escapa por las grietas, la soledad se ensancha dentro de la roja cavidad que queda, hasta llenarla.
El cascarón vacío al fin es pronto presa de las telarañas del cansancio, de las trepadoras ramas de la duda, la mentira empieza a descomponer todo aquello que, como vestigio de que hubo vida, quedó dentro, hasta que no se percibe una mínima huella de que existió. Hasta que el polvo se convierte en el único y callado habitante de lo que una vez fue centro, combustible, flama y oxígeno al mismo tiempo.
Con el corazón roto es imposible tener fuerzas para acercarse, para intentar, para conseguir. Es imposible tener fuerzas para alejarse, terminar y empezar de nuevo. Con el corazón roto se va el último aliento, la chispa, el brillo en los ojos, se va La Vida.